
Después de su repentina visita a Armenia y de bautizar a su hija North West, Kim Kardashian
vuelve a dar de qué hablar. Y es que la más famosa del clan no se cansa
de dar la noticia a los medios internacionales, por lo que en esta
ocasión decidió salir a las hermosas calles de París, Francia, como
nunca antes se le había visto.
Y es que la esposa del rapero Kanye West no desperdició ni un minuto de su estancia en la capital francesa y como es costumbre se siguió ejercitando para no perder su voluptuoso y curvilíneo cuerpo. Pero a pesar de que es una mujer muy glamurosa, Kim,
de 34 años, optó por utilizar un atuendo muy deportivo, aunque lo que
más llamó la atención fue que apareció sin una gota de maquillaje,
demostrando que confía plenamente en su belleza.

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